Manuel alvarez bravo fotografias

Manuel alvarez bravo fotografias

Comentarios

Manuel Álvarez Bravo(mexicano, 1902-2002)Fotógrafo mexicano. Estudió pintura y música en la Academia Nacional de Bellas Artes de Ciudad de México en 1918. En 1922, tras formarse como oficinista, comenzó a interesarse por la fotografía, y en 1923 conoció a Hugo Brehme poco antes de comprar su primera cámara. En 1929, gracias a su amistad con Tina Modotti, conoció a Diego Rivera. En 1930, cuando Modotti se marchó de México, proporcionó ilustraciones para el libro Mexican Folkways de Francis Toor. De 1930 a 1931 fue camarógrafo de la película Viva México de Eisenstein. Posteriormente conoció a Paul Strand y a Cartier-Bresson y entabló amistad con los principales pintores y escritores de México. En 1938 conoció a André Breton, que estaba de visita en México y que quedó profundamente impresionado por el carácter misterioso y sugerente de sus fotografías. Breton quiso reclutarlo para la causa surrealista y publicó algunas de sus fotografías en Minotaure.
Álvarez Bravo rara vez buscó el dramatismo; al igual que Walker Evans y Dorothea Lange, nunca monumentalizó a sus sujetos. Retrataba a los seres humanos reducidos a su presencia existencial. Su influencia en la joven generación de fotógrafos de América Latina ha sido decisiva, no sólo por su temática, sino también porque en su obra combinó el conocimiento de las tendencias actuales de la fotografía internacional con la apreciación de las tradiciones de su propio país (GDA).

Brassaï

Qué deslumbrante y sensual (sur)realista era Manuel Álvarez Bravo, uno de mis fotógrafos favoritos de todos los tiempos. ¡Qué ojo, qué artista! La belleza de algunas de sus imágenes me deja sin aliento, como La hija de los danzantes / La Fille des danseurs (1933, abajo). Álvarez Bravo formó parte de un triunvirato de fotógrafos que me influyó mucho cuando empecé a estudiar fotografía, junto con Eugene Atget y Minor White. Siento una afinidad especial con él porque compartimos las mismas iniciales.
La publicación también incluye dos fotografías en color, las primeras que he visto de Manuel Álvarez Bravo. Desgraciadamente, la calidad de algunas de las fotografías de los medios de comunicación era de nuevo increíblemente pobre y he tenido que dedicar un tiempo desmesurado a reparar los daños de los escaneos para poder ofrecerlas en esta publicación. Que las disfruten.
PS. Por favor, vea mi publicación Fotografía en México: Selected Works from the Collections of SFMOMA and Daniel Greenberg and Susan Steinhauser para una discusión sobre Manuel Álvarez Bravo y la fotografía mexicana contemporánea.

Libros de manuel álvarez bravo

Manuel Álvarez Bravo (4 de febrero de 1902 – 19 de octubre de 2002, 100 años) fue el primer fotógrafo artístico de México y es la figura más importante de la fotografía latinoamericana del siglo XX. Nació y creció en Ciudad de México. Aunque recibió clases de arte en la Academia de San Carlos, su fotografía es autodidacta. Su carrera abarcó desde finales de la década de 1920 hasta la década de 1990, con su apogeo artístico entre los años 20 y los 50. Su sello como fotógrafo fue captar imágenes de lo cotidiano pero de forma irónica o surrealista. Sus primeros trabajos se basaban en influencias europeas, pero pronto se vio influido por el movimiento del muralismo mexicano y el impulso cultural y político general de la época para redefinir la identidad mexicana. Rechazó el pintoresquismo, empleando elementos para evitar los estereotipos. A lo largo de su carrera realizó numerosas exposiciones de su obra, trabajó en el cine mexicano y creó la editorial Fondo Editorial de la Plástica Mexicana. Ganó numerosos premios por su obra, sobre todo a partir de 1970.

Francisco mata rosas

Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) pasó casi ocho décadas, desde los años 20 hasta los 90, fotografiando su México natal. Artista autodidacta que alcanzó un amplio reconocimiento en vida, Álvarez Bravo comenzó su carrera en los años posteriores a la Revolución Mexicana (1910-1920), durante un periodo marcado por la modernización, el internacionalismo y la renovación cultural. Muchas de sus fotografías muestran una aguda conciencia de la incongruencia entre las costumbres tradicionales y la vida moderna en centros urbanos en rápida transformación como Ciudad de México. En 1927, Álvarez Bravo conoció a la fotógrafa y activista Tina Modotti, que le presentó a un círculo de artistas e intelectuales entre los que se encontraban Edward Weston, José Clemente Orozco, Diego Rivera y Frida Kahlo, a quien retrató en varias ocasiones.
Algunos de los primeros cuadros de Álvarez Bravo eran estudios formalistas de papel doblado y primeros planos abstractos de objetos cotidianos. Cuando amplió su trabajo a otros temas -desde imágenes votivas y artefactos religiosos hasta paisajes rurales y aceras repletas de peatones- Álvarez Bravo aportó un sentido poético de la luz, la composición y la perspectiva que privilegiaba el estado de ánimo y la metáfora por encima de la documentación. Tenía buen ojo para las asociaciones evocadoras y dio a muchas de sus obras títulos líricos que realzan su aire de significado secreto.