Quien descubrio el parkinson

Quien descubrio el parkinson

A quién afecta la enfermedad de parkinson

La historia de la enfermedad de Parkinson se extiende desde 1817, cuando el boticario británico James Parkinson publicó An Essay on the Shaking Palsy, hasta los tiempos modernos. Antes de las descripciones de Parkinson, otros ya habían descrito características de la enfermedad que llevaría su nombre, mientras que el siglo XX mejoró enormemente el conocimiento de la enfermedad y sus tratamientos[1] La EP se conocía entonces como parálisis agitante (shaking palsy en inglés). El término “enfermedad de Parkinson” fue acuñado en 1865 por William Sanders y posteriormente popularizado por el neurólogo francés Jean-Martin Charcot[2] Parálisis
Varias fuentes tempranas describen síntomas que se asemejan a los de la EP.[3] Un papiro egipcio del siglo XII a.C. menciona a un rey que babea con la edad y la Biblia contiene varias referencias al temblor.[2][3] Un tratado médico ayurvédico del siglo X a.C. describe una enfermedad que evoluciona con temblor, falta de movimiento, babeo y otros síntomas de la EP. Además, esta enfermedad se trataba con remedios derivados de la familia de la mucuna, que es rica en L-DOPA.[3] Galeno escribió sobre una enfermedad que casi con seguridad era la EP, describiendo temblores que se producen sólo en reposo, cambios posturales y parálisis.[3][4]

La enfermedad de parkinson

La historia de la enfermedad de Parkinson se extiende desde 1817, cuando el boticario británico James Parkinson publicó An Essay on the Shaking Palsy, hasta los tiempos modernos. Antes de las descripciones de Parkinson, otros ya habían descrito características de la enfermedad que llevaría su nombre, mientras que el siglo XX mejoró enormemente el conocimiento de la enfermedad y sus tratamientos[1] La EP se conocía entonces como parálisis agitante (shaking palsy en inglés). El término “enfermedad de Parkinson” fue acuñado en 1865 por William Sanders y posteriormente popularizado por el neurólogo francés Jean-Martin Charcot[2] Parálisis
Varias fuentes tempranas describen síntomas que se asemejan a los de la EP.[3] Un papiro egipcio del siglo XII a.C. menciona a un rey que babea con la edad y la Biblia contiene varias referencias al temblor.[2][3] Un tratado médico ayurvédico del siglo X a.C. describe una enfermedad que evoluciona con temblor, falta de movimiento, babeo y otros síntomas de la EP. Además, esta enfermedad se trataba con remedios derivados de la familia de la mucuna, que es rica en L-DOPA.[3] Galeno escribió sobre una enfermedad que casi con seguridad era la EP, describiendo temblores que se producen sólo en reposo, cambios posturales y parálisis.[3][4]

Comentarios

La enfermedad de Parkinson debe su nombre al médico inglés James Parkinson, que en 1817 publicó una exhaustiva descripción titulada An Essay on the Shaking Palsy. Aunque la investigación de Parkinson fue reconocida posteriormente como un trabajo importante en este campo, recibió poca atención durante décadas. La enfermedad no recibió su nombre actual hasta la década de 1870, cuando el neurólogo francés Jean-Martin Charcot la bautizó en honor a los estudios de Parkinson, que habían identificado todos los síntomas como relacionados con una única enfermedad. Los estudios de Charcot entre 1868 y 1881 también se convirtieron en un hito en la comprensión de la enfermedad de Parkinson cuando hizo la distinción entre rigidez, debilidad y bradicinesia a medida que la enfermedad progresaba (Wikipedia, 2012b).
Las primeras descripciones de personas con síntomas de temblores en reposo, movimientos lentos característicos, postura encorvada o babeo se remontan a los egipcios y a los tiempos bíblicos. Asimismo, un tratado médico ayurvédico de la India del siglo X a.C. describe una enfermedad que evoluciona con temblores, falta de movimiento, babeo y otros síntomas de la enfermedad de Parkinson (EP). Galeno también describió en el año 175 d.C. los síntomas que ahora se asocian a los pacientes de EP: temblores en reposo, encorvamiento postural y parálisis. A lo largo de los siglos, otros describieron uno o varios de los síntomas característicos, pero sin entender claramente la causa o su relación progresiva a lo largo del tiempo.

James parkinson

La historia de la enfermedad de Parkinson se extiende desde 1817, cuando el boticario británico James Parkinson publicó An Essay on the Shaking Palsy, hasta los tiempos modernos. Antes de las descripciones de Parkinson, otros ya habían descrito características de la enfermedad que llevaría su nombre, mientras que el siglo XX mejoró enormemente el conocimiento de la enfermedad y sus tratamientos[1] La EP se conocía entonces como parálisis agitante (shaking palsy en inglés). El término “enfermedad de Parkinson” fue acuñado en 1865 por William Sanders y posteriormente popularizado por el neurólogo francés Jean-Martin Charcot[2] Parálisis
Varias fuentes tempranas describen síntomas que se asemejan a los de la EP.[3] Un papiro egipcio del siglo XII a.C. menciona a un rey que babea con la edad y la Biblia contiene varias referencias al temblor.[2][3] Un tratado médico ayurvédico del siglo X a.C. describe una enfermedad que evoluciona con temblor, falta de movimiento, babeo y otros síntomas de la EP. Además, esta enfermedad se trataba con remedios derivados de la familia de la mucuna, que es rica en L-DOPA.[3] Galeno escribió sobre una enfermedad que casi con seguridad era la EP, describiendo temblores que se producen sólo en reposo, cambios posturales y parálisis.[3][4]