De donde se obtiene el chicle

De donde se obtiene el chicle

Acetato de polivinilo

El chicle es una de esas cosas que tendemos a dar por sentado. Tanto si lo masticamos como si no, la mayoría de nosotros tiene que lidiar con él a diario. Es el material que los niños golpean y revientan en público, o el arma secreta contra el aliento a ajo que guardamos en nuestros bolsos. Es la sustancia viscosa que nos hace hacer muecas en las aceras.
La arqueóloga maya Jennifer P. Mathews ha pensado tanto en ello que ha escrito un libro entero sobre el tema: “Chicle: The Chewing Gum of the Americas, from the Ancient Maya to William Wrigley”, publicado el mes pasado.
Como explica Mathews, la goma de mascar ha existido en este continente durante cientos de años en forma de chicle, una resina extraída del árbol de la sapodilla en el sur de México y América Central. La resina es el equivalente del árbol a una tirita natural, destinada a formar una capa protectora sobre los cortes en la corteza. (El mismo principio que el caucho: ambos son látex).
Los mayas y los aztecas descubrieron hace mucho tiempo que, cortando la corteza estratégicamente, podían recoger esta resina y crear una sustancia masticable con ella. Los mayas la cocinaban y secaban para hacer “cha”, que según Mathews “calmaba la sed y evitaba el hambre”, y los aztecas reconocieron la función del chicle como refrescante del aliento.

Chicle georgánico de p…

David De Lossy/Getty ImagesHasta la Segunda Guerra Mundial, el chicle se fabricaba con una sustancia llamada chicle mezclada con aromatizantes. El chicle es una savia de látex que proviene del árbol de la sapodilla (originario de América Central). En otras palabras, el chicle es una forma de goma. Al igual que las gomas elásticas no se disuelven al masticarlas, el chicle tampoco lo hace. El chicle es un poco más blando que las gomas y se ablanda más cuando se calienta en la boca. Si se congela el chicle con hielo, se vuelve muy rígido: el chicle se endurece y se ablanda en un rango de temperaturas bastante estrecho.Después de la Segunda Guerra Mundial, los químicos aprendieron a fabricar bases de chicle artificiales para sustituir al chicle. Estas bases de chicle son esencialmente gomas sintéticas que tienen el mismo perfil de temperatura que el chicle.PublicidadLas bases de chicle (ya sean naturales o artificiales) se mezclan con azúcar y otros aromatizantes para fabricar el chicle. Al masticarlo, la goma libera estos aromas en la boca. Publicado originalmente: 1 de abril de 2000 Preguntas frecuentes sobre el chicle ¿Qué ocurrirá si se traga el chicle? El cuerpo no digiere el chicle, pero eso no significa que sea peligroso tragarlo. La Clínica Mayo dice que se moverá a través del sistema digestivo y saldrá en las heces.

Hidroxitol butilado…

Si bien existe un “sabor” de chicle -para cuya obtención se mezclan unos aromatizantes artificiales denominados ésteres-, éste varía de una empresa a otra.[1] Los ésteres utilizados en la aromatización sintética del chicle pueden incluir salicilato de metilo, butirato de etilo, acetato de bencilo, acetato de amilo o aldehído cinámico[2].
Se puede producir un saborizante natural de chicle combinando plátano, piña, canela, clavo y gaulteria[3] También se han sugerido como ingredientes la vainilla, la cereza, el limón y el aceite de naranja[2].
En los chicles modernos, si se utiliza caucho natural como el chicle, debe pasar varias pruebas de pureza y limpieza. Sin embargo, la mayoría de los tipos de chicles modernos utilizan materiales sintéticos a base de goma. Estos materiales permiten un sabor más duradero, una mejor textura y una reducción de la pegajosidad[4].
Varios colores de bolas de chicleEn 1928, Walter Diemer, contable de la Fleer Chewing Gum Company de Filadelfia, estaba experimentando con nuevas recetas de chicles. Una de las recetas, basada en la fórmula de un chicle llamado “Blibber Blubber”, resultó ser menos pegajosa que el chicle normal y se estiraba más fácilmente. Este chicle tuvo un gran éxito y el presidente de Fleer lo bautizó como Dubble Bubble por su textura elástica.

La goma de mascar está hecha de árboles

Un plastificante (UK: plasticiser) es una sustancia que se añade a un material para hacerlo más blando y flexible, para aumentar su plasticidad, para disminuir su viscosidad o para reducir la fricción durante su manipulación en la fabricación.
Los plastificantes se añaden habitualmente a polímeros como los plásticos y el caucho, bien para facilitar la manipulación de la materia prima durante su fabricación, bien para satisfacer las exigencias de la aplicación del producto final. Por ejemplo, se suelen añadir plastificantes al cloruro de polivinilo (PVC), que de otro modo sería duro y quebradizo, para hacerlo blando y flexible, lo que lo hace adecuado para productos como suelos de vinilo, ropa, bolsas, mangueras y revestimientos de cables eléctricos.
Los plastificantes también se añaden a menudo a las fórmulas de hormigón para hacerlas más manejables y fluidas para el vertido, lo que permite reducir el contenido de agua. Del mismo modo, a menudo se añaden a las arcillas, el estuco, el combustible sólido para cohetes y otras pastas antes de su moldeo y conformación. Para estas aplicaciones, los plastificantes coinciden en gran medida con los dispersantes.