Fabrica de tapices

Tapiz moderno de gobelinos

Real Fábrica de TapicesNombre original Español: Real Fábrica de TapicesLa alta chimenea se utiliza en la producción de tintes.UbicaciónMadrid, EspañaCoordenadas40°24′22″N 3°40′57″W / 40.406069°N 3.682483°W / 40.406069; -3.682483Coordenadas: 40°24′22″N 3°40′57″W / 40.406069°N 3.682483°W / 40.406069; -3.682483
A este proyecto le siguieron otras iniciativas mercantilistas emprendidas en el siglo XVIII en la zona de Madrid para el abastecimiento de productos de lujo. Otro ejemplo fue la Real Fábrica del Buen Retiro de porcelana.
Al igual que su homóloga francesa, la Fábrica de Gobelinos, la Real Fábrica de Tapices suministraba tapices a la corte. Cuando aún tenía 20 años, el pintor Francisco Goya recibió el encargo de realizar diseños (conocidos como cartones[2]) de tapices para amueblar El Escorial y El Pardo, dos de los palacios de la región de Madrid[3] Muchos de los cartones de tapices de Goya se exponen en el Museo del Prado.
En la década de los 90, la fábrica tenía pérdidas y fue rescatada con fondos públicos. Se convirtió en una fundación bajo los auspicios del Ministerio de Cultura con el objetivo de proporcionar una base segura para el futuro. Aunque se ha informado de otros problemas relacionados con la rentabilidad, la fábrica sigue produciendo tapices y alfombras tradicionales[4] Además de producir nuevas piezas, se dedica a la conservación de textiles históricos.

Fábrica de tapices de gobelins

Los trabajos comienzan con la elaboración de un «cartoon«, un modelo a tamaño natural que guía al tejedor durante la realización del tapiz. Una vez aprobado el diseño, los hilos de lana y seda se tiñen uno tras otro para cada proyecto.
La Real Fábrica de Tapices se inclina por el uso de tejidos de muy alta densidad para lograr el máximo nivel de calidad y detalle. El tejedor utiliza «bobinas» con finos hilos de lana y seda para convertir en tapiz los detalles pictóricos y los matices del dibujo.
Cada obra se adapta al gusto y las necesidades del cliente, que puede participar activamente en la selección del diseño, los materiales y los colores. Este proceso finaliza con la producción de una pieza de artesanía personalizada cuya calidad es inmejorable.
Nuestras instalaciones están especialmente adaptadas para textiles de gran tamaño y los materiales y productos utilizados en la restauración son neutros, es decir, no suponen una amenaza para los tapices ni para el medio ambiente. Todo el proceso se documenta mediante informes e imágenes de alta calidad.
La Real Fábrica de Tapices mantiene su compromiso de promover la excelencia en todos los oficios relacionados con la tapicería. Por ello, se llevan a cabo estrictos controles de calidad en todas las fases del proceso de conservación y restauración de los tapices.

El arte de los gobelinos

En 1662, Jean-Baptiste Colbert, ministro de Finanzas de Luis XIV, se hizo cargo de la fábrica de Gobelinos en nombre de la Corona; su nombre oficial fue Manufacture Royale des Meubles de la Couronne (Fábrica Real de Muebles de la Corona). El primer director, Charles Le Brun, dirigió a numerosos artesanos, entre ellos tejedores de tapices, pintores, broncistas, fabricantes de muebles y orfebres, que suministraban objetos exclusivamente para los palacios del rey o como regalos reales. Debido a las dificultades financieras, la fábrica se vio obligada a cerrar en 1694, reabriendo en 1699 pero sólo para producir tapices.
Los tapices que se tejían en los Gobelinos eran los más finos que se producían en Europa en los años 1600 y 1700. Se encargaban cartones a pintores importantes como Le Brun, Jean-Baptiste Oudry, Charles Coypel y François Boucher. Los tejedores cualificados eran pagados según la dificultad del trabajo; los encargados de las cabezas y los tonos de carne recibían los salarios más altos.

Tejido de gobelinos

Real Fábrica de TapicesNombre original Español: Real Fábrica de TapicesLa alta chimenea se utiliza en la producción de tintes.UbicaciónMadrid, EspañaCoordenadas40°24′22″N 3°40′57″W / 40.406069°N 3.682483°W / 40.406069; -3.682483Coordenadas: 40°24′22″N 3°40′57″W / 40.406069°N 3.682483°W / 40.406069; -3.682483
A este proyecto le siguieron otras iniciativas mercantilistas emprendidas en el siglo XVIII en la zona de Madrid para el abastecimiento de productos de lujo. Otro ejemplo fue la Real Fábrica del Buen Retiro de porcelana.
Al igual que su homóloga francesa, la Fábrica de Gobelinos, la Real Fábrica de Tapices suministraba tapices a la corte. Cuando aún tenía 20 años, el pintor Francisco Goya recibió el encargo de realizar diseños (conocidos como cartones[2]) de tapices para amueblar El Escorial y El Pardo, dos de los palacios de la región de Madrid[3] Muchos de los cartones de tapices de Goya se exponen en el Museo del Prado.
En la década de los 90, la fábrica tenía pérdidas y fue rescatada con fondos públicos. Se convirtió en una fundación bajo los auspicios del Ministerio de Cultura con el objetivo de proporcionar una base segura para el futuro. Aunque se ha informado de otros problemas relacionados con la rentabilidad, la fábrica sigue produciendo tapices y alfombras tradicionales[4] Además de producir nuevas piezas, se dedica a la conservación de textiles históricos.