Bultos de grasa en el cuello

Qué es un lipoma

Puede resultar sorprendente y molesto descubrir un bulto en el cuello que no se había notado antes. La buena noticia es que los bultos en el cuello son comunes y casi siempre inofensivos. Pueden ser de diferentes tamaños y texturas, y normalmente no son cancerosos.
La visita a un especialista en oído, nariz y garganta como los de nuestro equipo en Lawrence Otolaryngology Associates es siempre una buena idea si usted nota una masa en el cuello. Lo más probable es que usted no tiene nada de qué preocuparse, y como con muchos problemas de salud, la detección temprana y el tratamiento médico conduce al mejor pronóstico.
Hoy discutimos algunas de las causas más comunes de las masas en el cuello, pero si usted tiene alguna pregunta o preocupación, llame para hacer una cita con Lawrence Otolaryngology Associates en uno de nuestros tres lugares.
Cada vez que su cuerpo experimenta una infección, los ganglios linfáticos pueden inflamarse porque son tejidos filtrantes que almacenan los glóbulos blancos necesarios para combatir la infección. También almacenan las células muertas y las bacterias para ser expulsadas de su cuerpo. Además de provocar bultos a ambos lados del cuello, los ganglios linfáticos se encuentran en las axilas, debajo de la mandíbula, en la ingle y encima de la clavícula.

Imágenes de lipomas

AntecedentesLos lipomas son la neoplasia benigna más común de origen mesenquimal y pueden surgir en cualquier lugar donde la grasa esté normalmente presente. En la región de la cabeza y el cuello, donde sólo se observa el 13% de los lipomas, el espacio posterior del cuello es el lugar más común.
DiscusiónEl lipoma intraglandular de la glándula parótida debe incluirse como una posibilidad poco frecuente en el diagnóstico diferencial de los tumores que afectan a la glándula parótida. La extensión de la cirugía debe determinarse en el momento de la operación con el doble objetivo de la resección completa de la masa, incluyendo el tejido normal y la preservación del nervio facial. Además, el liopma intramuscular del MEC es raro y no debe pasarse por alto en el diagnóstico diferencial. Debe realizarse un minucioso examen preoperatorio clínico, radiológico y citológico para prevenir las recidivas debidas a la extirpación incompleta del tumor.
Un hombre sano, de 58 años, presentó una masa en la mejilla derecha de 8 años de duración. Se trataba de una masa indolora de crecimiento lento que no estaba asociada a ningún cambio cutáneo. No acudió al médico antes, ya que la masa era asintomática. No aumentaba de tamaño con la masticación y no se asociaba a ninguna asimetría facial. La exploración física reveló una masa de 2,5 x 2 cm, de forma ovalada, bien circunscrita, gomosa, no compresible y no sensible sobre la región parotídea derecha sin extensión al ángulo de la mandíbula. Los ganglios linfáticos cervicales no eran palpables y no había evidencia de afectación del nervio facial.

Cuáles son las causas de los lipomas

Un lipoma es un tumor benigno formado por tejido graso.[1] Por lo general, son suaves al tacto, móviles e indoloros.[1] Suelen aparecer justo debajo de la piel, pero en ocasiones pueden estar más profundos.[1] La mayoría tienen menos de 5 cm de tamaño.[2] Las localizaciones más comunes son la parte superior de la espalda, los hombros y el abdomen.[4] Es posible tener varios lipomas.[3]
En general, la causa no está clara[1]. Los factores de riesgo son los antecedentes familiares, la obesidad y la falta de ejercicio[1][3]. El diagnóstico suele basarse en un examen físico[1]. En ocasiones, se utilizan imágenes médicas o una biopsia de tejido para confirmar el diagnóstico[1].
El tratamiento suele consistir en la observación o en la extirpación quirúrgica[1]. En raras ocasiones, la afección puede reaparecer tras la extirpación, pero generalmente se puede gestionar con una nueva cirugía[1]. No suelen estar asociados a un riesgo futuro de cáncer[1].
Aproximadamente el 2% de las personas se ven afectadas.[2] Los lipomas suelen aparecer en adultos de entre 40 y 60 años de edad.[1] Los hombres se ven afectados con más frecuencia que las mujeres.[1] Son el tumor de tejido blando no canceroso más común.[5] El primer uso del término «lipoma» para describir estos tumores fue en 1709.[6]

Lipoma adherido al músculo

AntecedentesLos lipomas son la neoplasia benigna más común de origen mesenquimal y pueden surgir en cualquier lugar donde la grasa esté normalmente presente. En la región de la cabeza y el cuello, donde sólo se observa el 13% de los lipomas, el espacio posterior del cuello es el lugar más común.
DiscusiónEl lipoma intraglandular de la glándula parótida debe incluirse como una posibilidad poco frecuente en el diagnóstico diferencial de los tumores que afectan a la glándula parótida. La extensión de la cirugía debe determinarse en el momento de la operación con el doble objetivo de la resección completa de la masa, incluyendo el tejido normal y la preservación del nervio facial. Además, el liopma intramuscular del MEC es raro y no debe pasarse por alto en el diagnóstico diferencial. Debe realizarse un minucioso examen preoperatorio clínico, radiológico y citológico para prevenir las recidivas debidas a la extirpación incompleta del tumor.
Un hombre sano, de 58 años, presentó una masa en la mejilla derecha de 8 años de duración. Se trataba de una masa indolora de crecimiento lento que no estaba asociada a ningún cambio cutáneo. No acudió al médico antes, ya que la masa era asintomática. No aumentaba de tamaño con la masticación y no se asociaba a ninguna asimetría facial. La exploración física reveló una masa de 2,5 x 2 cm, de forma ovalada, bien circunscrita, gomosa, no compresible y no sensible sobre la región parotídea derecha sin extensión al ángulo de la mandíbula. Los ganglios linfáticos cervicales no eran palpables y no había evidencia de afectación del nervio facial.