Exceso de vitamina k

Exceso de vitamina k

Toxicidad de la vitamina k pdf

La vitamina K es una vitamina liposoluble esencial que es importante para la salud de los huesos y el corazón, así como para la coagulación de la sangre y la función cerebral. La deficiencia de vitamina K es poco frecuente en los adultos sanos debido a su presencia en una variedad de fuentes dietéticas comunes, como las verduras de hoja verde, los aceites y los cereales.
Aunque los recién nacidos corren un riesgo especial, las personas de cualquier edad pueden desarrollar una carencia de vitamina K, que puede estar provocada por diversos factores, como enfermedades hepáticas, desnutrición y como consecuencia de la toma de ciertos medicamentos recetados[1].
En la actualidad, la carencia de vitamina K es bastante rara en los bebés, ya que en muchas partes del mundo se administra sistemáticamente la profilaxis de la vitamina K al nacer. La carencia es más común en los bebés que son amamantados por completo, ya que la fórmula de leche infantil suele contener vitamina K suplementaria[2].
Los bebés con deficiencia de vitamina K son susceptibles de sufrir una hemorragia por deficiencia de vitamina K (VKDB), también conocida como enfermedad hemorrágica del recién nacido, una afección rara que se deriva de la incapacidad de la sangre para coagularse[5].

Tratamiento de la toxicidad de la vitamina k

La vitamina K es una vitamina liposoluble. Identificada originalmente por su papel en el proceso de formación de coágulos sanguíneos («K» se deriva de la palabra alemana «koagulation»), la vitamina K es esencial para el funcionamiento de varias proteínas implicadas en procesos fisiológicos que abarcan, pero no se limitan, a la regulación de la coagulación sanguínea (coagulación) (1). Las formas naturales de la vitamina K incluyen varias vitaminas conocidas como vitamina K1 y vitamina K2 (Figura 1). La vitamina K1 o filoquinona es sintetizada por las plantas y es la forma predominante en la dieta. La vitamina K2 incluye una serie de formas de vitamina K denominadas colectivamente menaquinonas. La mayoría de las menaquinonas son sintetizadas por la microbiota intestinal humana y se encuentran en los alimentos fermentados y en los productos animales. Las menaquinonas difieren en longitud de 1 a 14 repeticiones de unidades de 5 carbonos en la cadena lateral de las moléculas. Estas formas de vitamina K se denominan menaquinona-n (MK-n), donde n representa el número de unidades de 5 carbonos (MK-2 a MK-14) (2, 3). El compuesto sintético conocido como menadiona (vitamina K3), ampliamente utilizado en la cría de animales, es una provitamina que debe convertirse en menaquinona-4 (MK-4) para ser activa (4).

Función de la vitamina k

Jill Corleone es una dietista registrada con más de 20 años de experiencia. Se graduó con honores en la Universidad de Nueva York y realizó sus prácticas clínicas en la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey.
Varias vitaminas pueden ser peligrosas cuando se toman en exceso, pero para la mayoría de la gente, la vitamina K no es una de ellas. Las únicas personas que podrían tomar demasiada vitamina K son las que toman el medicamento anticoagulante warfarina.
La vitamina K no es un único nutriente; es el nombre que recibe un grupo de vitaminas liposolubles de origen natural, entre las que se encuentran la vitamina K1 y dos tipos de vitamina K2. En conjunto, son esenciales para producir las proteínas que intervienen en la coagulación de la sangre. De hecho, la «K» proviene de la obra germánica «koagulation», similar a la palabra inglesa coagulation.
La vitamina K también es crucial para mantener los niveles de calcio y participa en su transporte. Así, la vitamina K funciona como un nutriente clave para unos huesos fuertes y sanos. Según una revisión publicada en el Journal of Nutrition and Metabolism en junio de 2017, la vitamina K2 se muestra prometedora como tratamiento complementario para la osteoporosis, una enfermedad caracterizada por la pérdida de masa ósea y por huesos frágiles que se rompen con facilidad.

Toxicidad de la vitamina k en animales

La vitamina K (VK), una vitamina liposoluble, es el término genérico para los derivados de la naftoquinona que tienen actividad coagulante. Los seres humanos son incapaces de sintetizar la VK y, por lo tanto, debe adquirirse de: (i) fuentes dietéticas, principalmente la síntesis de verduras de hoja verde (VK1 – filoquinona) o, (ii) como producto metabólico a través de la síntesis por parte de las bacterias intestinales (VK2 – menaquinonas) [1]. El VK es un importante cofactor en la coagulación de la sangre y en el metabolismo óseo.
La ingesta excesiva de VK no suele producirse. Las dosis excesivas (>1.000 veces las necesidades) pueden favorecer la trombogénesis y la hemólisis. Estas dosis de VK también pueden aumentar el riesgo de ictericia. La hipervitaminosis K, o toxicidad de la VK, es bastante rara, ya que las formas naturales de la VK, la filoquinona y la menaquinona, no son tóxicas a niveles de dosis muy elevados.