Gestos de los perros

Gestos de los perros

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Un nuevo estudio de Anna Scandurra (Universidad de Nápoles) et al. investiga si las señales visuales, en contraposición a las verbales, son más eficaces cuando se entrena a los perros para que busquen un objeto en cuatro condiciones: utilizando sólo señales manuales, utilizando sólo señales verbales, utilizando tanto señales manuales como verbales y utilizando señales manuales y verbales contradictorias.
Muchos propietarios de mascotas enseñan a sus perros a responder tanto a las señales visuales como a las verbales; por ejemplo, un propietario puede pedirle a su perro que se tumbe en el suelo simplemente con la orden verbal «Túmbate» o, alternativamente, con un gesto de la mano, como señalar, o quizás con una combinación de ambas.    Aunque los perros utilizan vocalizaciones para comunicarse (por ejemplo, para llamar la atención, y las vocalizaciones suelen ser específicas del contexto) (Serpell, 2017), se comunican en gran medida mediante el uso de posturas corporales discretas (Landsberg et al. 2013), tanto intraespecíficamente (perro-perro) como inter-específicamente (humano-perro).
Los perros son expertos en responder a nuestra mirada o si asentimos con la cabeza (Kaminski y Nitzschner, 2013) o señalamos hacia un objeto concreto (Lakatos et al. 2012).    A veces nos encontramos con que cuando pedimos a un perro que se tumbe verbalmente, la respuesta es una mirada perdida o una respuesta totalmente diferente.    Sin embargo, si utilizamos un gesto con la mano, como señalar el suelo, o una combinación de señales verbales y visuales, el perro se tumba al instante.    Esta respuesta más inmediata a una señal visual, incluso cuando se combina con una señal verbal, ha desconcertado a menudo a los propietarios y plantea la pregunta de si las señales visuales son más eficaces en el adiestramiento de perros que las verbales o si deberíamos utilizar ambas.

Lenguaje perruno: un amor perruno…

ResumenLos gestos referenciales son utilizados por un señalador para atraer la atención de un receptor hacia un objeto, individuo o evento específico en el entorno. Estos gestos han recibido mucha atención de la investigación en relación con los primates humanos y no humanos, y se ha demostrado que los grandes simios poseen repertorios gestuales impresionantes. Los perros domésticos (Canis familiaris) son un candidato ideal para investigar la señalización referencial debido a su relación única con los humanos, que se centra en la comunicación no verbal con una interacción frecuente. Aquí observamos a 37 perros domésticos en sus propios hogares. Los propietarios grabaron 242 vídeos que contenían 47 eventos gestuales referenciales potenciales. Analizamos esas grabaciones para revelar evidencias de 19 gestos referenciales realizados por perros domésticos durante encuentros comunicativos cotidianos con los humanos, mostrando que los gestos se ajustan a las cinco características de la señalización referencial. Nuestro estudio pone de manifiesto la impresionante capacidad gestual de un mamífero no primate, sobre todo si se considera en el contexto de la comunicación entre especies y no en el de la comunicación intraespecífica.

Tabla de posturas del perro

Los perros aprenden a entender los gestos humanos desde una edad temprana, mirando cuando señalamos un objeto en el suelo (las investigaciones han demostrado que los cachorros pueden seguir un gesto humano de señalización con sólo seis semanas de edad) o sentándose cuando les hacemos un gesto (cuando les apetece). La capacidad de comunicarse no verbalmente de forma coherente y elaborar un gesto si no se realiza la acción deseada se denomina gesticulación referencial, y es un rasgo sorprendentemente raro en las especies no humanas. Sin embargo, un nuevo estudio aporta pruebas fehacientes de que los perros utilizan estos gestos durante la comunicación cotidiana con nosotros.
Para investigar los «gestos referenciales entre especies en los perros domésticos», los investigadores de la Universidad de Salford, en el Gran Manchester, siguieron a 37 perros y a sus dueños, grabando todas las comunicaciones para identificar los gestos más utilizados por los perros y descifrar las acciones correspondientes que los perros querían realizar. El estudio descubrió cuatro resultados principales que los perros intentaban comunicar: Dame comida/bebida (como era de esperar), así como Rascarme, Abrir la puerta y Coger mi juguete/hueso.

El lenguaje de los perros

Según un nuevo estudio de la Universidad de Salford, puede que tengan razón. Los investigadores reclutaron a 37 propietarios de perros y les pidieron que grabaran lo que hacían sus mascotas. Al analizar más de 1.000 vídeos, pudieron identificar 19 señales que los perros emiten a los humanos, y lo que podrían significar.Además de que los humanos dan a los perros instrucciones como «siéntate» y «túmbate», parece que los perros también utilizan sus gestos para pedir cosas. Lo que observamos es que los perros son muy hábiles en el uso de lo que se denomina «gestos referenciales», que en el mundo humano son cosas como señalar y saludar», explica la investigadora Hannah Worsley, una de las autoras del estudio: «Por ejemplo, descubrimos que cuando los perros quieren que se les rasque, utilizan hasta 14 gestos diferentes para convencer a sus dueños de que lo hagan».
Las peticiones de los perros se agruparon en cuatro categorías: «dame comida o bebida», «abre la puerta», «trae mi juguete o hueso» y «ráscame». En el estudio, publicado en la revista Animal Cognition, figura una lista completa de los gestos del perro y lo que probablemente le están diciendo. La señal más común fue el giro de cabeza o «alternancia de mirada», cuando el perro te mira con la cabeza inclinada hacia un lado, que se registró 381 veces. Los investigadores pensaron que esta señal se utilizaba para conseguir los cuatro objetivos del perro, y concluyeron que podría significar que son «potencialmente adeptos a utilizar la comunicación referencial»; «rondar la pata» significaba probablemente una petición de comida o bebida, y darse la vuelta significaba «ráscame» el 100% de las veces. Pero algunos gestos eran más ambiguos, como pinchar con la nariz, que podían significar cualquiera de las cuatro órdenes.La cantidad de tiempo que una persona y un perro habían vivido juntos, y lo bien socializados que estaban, también influían en el número de gestos que utilizaban.