Que significa orfandad absoluta

Que significa orfandad absoluta

Tipos de huérfanos

En el uso común, sólo se llama huérfano a un niño que ha perdido a ambos padres debido a la muerte. Cuando se refiere a los animales, sólo suele ser relevante la condición de la madre (es decir, si la hembra se ha ido, la cría es huérfana, independientemente de la condición del padre)[4].
En el uso común, un huérfano no tiene ningún progenitor superviviente que lo cuide. Sin embargo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA (ONUSIDA) y otros grupos califican de huérfano a cualquier niño que haya perdido a uno de sus padres. Según este enfoque, un huérfano materno es un niño cuya madre ha muerto, un huérfano paterno es un niño cuyo padre ha muerto, y un huérfano doble es un niño/adolescente/bebé que ha perdido a ambos progenitores[6]. Esto contrasta con el uso más antiguo de medio huérfano para describir a los niños que han perdido sólo a uno de sus padres[7].
Los huérfanos son relativamente raros en los países desarrollados, porque la mayoría de los niños pueden esperar que sus dos padres sobrevivan a su infancia. El número de huérfanos es mucho mayor en países devastados por la guerra, como Afganistán.

Significado de orfanato

Recomendación analizada en este capítuloRecomendación 7-1: Las necesidades de los huérfanos y otros niños vulnerables a causa del SIDA abarcan un amplio espectro que atraviesa todas las categorías de prevención, tratamiento y atención del PEPFAR y se extiende mucho más allá del sector sanitario. Es esencial que una respuesta al VIH/SIDA aborde adecuadamente estas necesidades, no sólo para ayudar a estos niños a llevar una vida sana y productiva, sino también para evitar que se conviertan en la siguiente oleada de la pandemia. La Iniciativa Mundial contra el Sida de los Estados Unidos debe seguir apoyando a los países en el desarrollo de planes nacionales que aborden las necesidades de los huérfanos y otros niños vulnerables a causa del sida, así como apoyar las prioridades delineadas en estos planes. Para garantizar que se preste la debida atención a las necesidades de los huérfanos y otros niños vulnerables y que se rindan cuentas al respecto, el coordinador mundial de Estados Unidos para el sida debería trabajar con el Congreso para establecer un objetivo de rendimiento claro y significativo para esta población. Este objetivo debería desarrollarse de manera que se basara en las mejoras que el PEPFAR ha introducido en su indicador de niños atendidos y aumentara su capacidad para apoyar una programación global e integrada del VIH/SIDA.

Huérfanos y niños vulnerables

En el uso común, sólo se llama huérfano a un niño que ha perdido a ambos padres debido a la muerte. Cuando se refiere a los animales, sólo suele ser relevante la condición de la madre (es decir, si la hembra se ha ido, la cría es huérfana, independientemente de la condición del padre)[4].
En el uso común, un huérfano no tiene ningún progenitor superviviente que lo cuide. Sin embargo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA (ONUSIDA) y otros grupos califican de huérfano a cualquier niño que haya perdido a uno de sus padres. Según este enfoque, un huérfano materno es un niño cuya madre ha muerto, un huérfano paterno es un niño cuyo padre ha muerto, y un huérfano doble es un niño/adolescente/bebé que ha perdido a ambos progenitores[6]. Esto contrasta con el uso más antiguo de medio huérfano para describir a los niños que han perdido sólo a uno de sus padres[7].
Los huérfanos son relativamente raros en los países desarrollados, porque la mayoría de los niños pueden esperar que sus dos padres sobrevivan a su infancia. El número de huérfanos es mucho mayor en países devastados por la guerra, como Afganistán.

Definición de orfandad

1 En 1997, las primeras estimaciones globales exhaustivas sobre la orfandad revelaron que el número de huérfanos aumentaba y que la respuesta a la orfandad como problema social era limitada.1 Los estudios sobre el África subsahariana a principios de los años 90 indicaban un aumento del número de huérfanos y la ruptura de las redes sociales de protección y apoyo para ellos. Entre 1990 y 2000, los huérfanos en África pasaron de 30,9 a 41,5 millones; en 2006 eran 48,3 y dos organismos de la ONU preveían que en 2010 habría 53,1 millones de niños menores de 18 años sin padres2.
2 El informe del Banco Mundial del año 2000 afirmaba que muchos huérfanos habían empezado a ser cabezas de familia, con consecuencias desastrosas para su bienestar.3 Los primeros casos de CHH, hogares encabezados por niños, se observaron a finales de la década de 1980 en el distrito de Rakai, en Uganda.4 También se descubrieron CHH en Lusaka, Zambia, mientras que Naerland observó casos en seis pueblos del distrito de Masaka, Uganda.5 En Zimbabue, por su parte, los CHH se observaron por primera vez a mediados de la década de 1990 en Manicaland.6 En todos estos casos, los niños mayores asumían responsabilidades y desarrollaban estrategias de supervivencia y mecanismos de apoyo para sus hermanos a pesar de su propia necesidad de orientación y apoyo de los padres.7 La singularidad de los CHH era que asumían todas las funciones que normalmente desempeñaban los padres/otros miembros adultos de las familias extensas.